Los primeros hielos siempre parecen llegar un martes por la mañana.
Te despiertas, el aliento suspendido en el dormitorio como una nubecita, el móvil lleno de correos, el contador inteligente parpadeando una cifra que en realidad no quieres leer.
La calefacción hace clic para “solo una hora” y, de algún modo, acaba encendida todo el día.
Al final de la semana, la factura en la app ha subido otras 20 £.
Te dices que “la semana que viene te portarás bien”, te pondrás dos jerséis, quizá saques la manta vieja del armario.
Luego los niños se quejan, tu pareja sube el termostato un punto y adiós al plan.
Ahora imagina esto: entras en Lidl a por leche y pan y, en ese pasillo central de tentaciones, hay un cacharro pequeño y barato con el sello de aprobación de Martin Lewis.
Uno que promete mantenerte caliente sin disparar la factura.
Dudas, con la mano en el carro.
¿De verdad esa cosa tan pequeña podría cambiarte todo el invierno?
El nuevo gadget de invierno de Lidl del que habla Martin Lewis
A partir de la semana que viene, Lidl lanza un tendedero eléctrico económico que ya tiene a los frikis de la energía y a los estudiantes congelados discretamente ilusionados.
Es de esos aparatos que, a primera vista, no llaman la atención: como un tendedero plegable con un enchufe pegado.
Pero este invierno, ese pequeño armazón eléctrico podría ser la diferencia entre radiadores al rojo vivo y un rincón del salón calentado con cabeza.
Martin Lewis y su equipo han señalado repetidamente los tendederos eléctricos como una de las formas más inteligentes y baratas de secar la ropa y templar un espacio sin quemar dinero en la caldera.
Así que cuando una cadena de supermercados saca uno por una fracción de lo que cobran las marcas “premium”, la gente empieza a marcar fechas en el calendario.
Un aparato.
Una forma totalmente distinta de atravesar los meses fríos.
Si alguna vez has pasado una tarde de enero sorteando ropa húmeda en el pasillo, conoces la lucha.
Radiadores enterrados bajo vaqueros y uniformes del cole, cristales empañados, ese olorcillo agrio a “colada mojada” colándose en el sofá.
Un tendedero eléctrico se encarga de todo eso.
Usa un calor suave y constante para secar la ropa más rápido que un tendedero normal, sin el sablazo de 50 peniques la hora de una secadora.
Familias que escriben en foros de ahorro cuentan que han reducido a la mitad el coste de secado en invierno simplemente cambiando la secadora por un tendedero eléctrico y usándolo en las horas de electricidad más barata.
Una madre de Leeds dice que el suyo se amortizó en tres semanas, tal cual.
Ese tipo de cuentas convierte un gadget del pasillo central en un imprescindible del invierno.
La lógica es sencilla.
Poner la calefacción central solo para secar una colada es como hervir una olla entera de agua para cocer un solo guisante.
Un tendedero eléctrico concentra la energía en una zona pequeña, justo donde la necesitas.
En vez de calentar todas las habitaciones de la casa, calientas las barras que están tocando la ropa.
Consume bastante menos que una secadora y no estás pagando por mantener un cuarto vacío calentito solo porque has colgado camisas en el radiador.
A los expertos en energía como Martin Lewis les encantan estos aparatos por una razón muy simple: el coste por uso.
Cambias un consumo grande y tosco por un calor dirigido y medido.
No es perfecto, no es magia, pero es bastante más amable con tu factura.
Cómo usar el tendedero eléctrico de Lidl para que de verdad te ahorre dinero
Cuando consigas el tendedero de Lidl, la clave es tratarlo como una mini “estación de secado” controlada.
Busca la habitación más seca y ventilada que tengas -normalmente el salón o un dormitorio libre- y colócalo lejos de sofás, cortinas y otros textiles.
Extiende la ropa en lugar de amontonarla.
Las barras funcionan mejor cuando el aire puede circular; ahí es cuando el calor bajo de verdad hace su trabajo.
Si tu modelo trae funda, úsala para atrapar el calor, pero abre un poco la ventana para evitar que la condensación empañe los cristales y se meta en las paredes.
Déjalo un par de horas y luego da la vuelta o rota las prendas más gruesas.
Piénsalo como una cocción lenta para la colada: suave, constante y con un poco de paciencia.
Hay una forma fácil de cargarte el ahorro: tratar el tendedero eléctrico como una lámpara de ambiente que se te olvida apagar.
Ahí es cuando tu gadget barato se convierte en un hábito caro.
Pon un temporizador en un enchufe programable o en el móvil para cada sesión.
Seca por tandas, en lugar de “una camiseta por aquí, dos pares de calcetines por allá”.
A todos nos ha pasado: te dices que lo vas a “dejar un ratito más” y te acuerdas cuatro horas después.
Seamos sinceros: nadie controla cada kilovatio que usa, todos los días, sin falta.
Otro error común es subir la calefacción a la vez “para darle un empujón”.
Así pierdes todo el sentido.
El tendedero está para sustituir ese calor de fondo “porque sí”, no para sumarse encima.
Martin Lewis lleva tiempo siendo claro con las facturas de invierno: “Si puedes calentar a la persona, no a la casa, casi siempre vas a gastar menos.
Los calefactores de baja potencia, las mantas eléctricas y los tendederos eléctricos pueden jugar un papel… siempre que los uses con cabeza, no de manera constante”.
- Comprueba la potencia (vatios)
Menos vatios significa menor coste de uso, aunque el secado tarde un poco más. - Úsalo con tarifas valle
Si tienes una tarifa por franjas horarias, pon el tendedero en tus horas más baratas para ahorrar más. - Combínalo con un deshumidificador o ventilación de ventana
Acelerarás el secado y evitarás esa sensación pesada y húmeda en la habitación. - Gira las prendas gruesas a mitad de secado
Vaqueros, toallas y sudaderas se secan mucho más rápido si los das la vuelta a mitad. - Resérvalo para coladas “de verdad”
Una camiseta casi seca por sí sola no compensa el tiempo de funcionamiento.
Por qué este “pequeño” gadget toca una fibra tan sensible este invierno
Hay algo casi simbólico en que este lanzamiento de Lidl llegue justo antes de que el frío apriete de verdad.
Para muchos hogares, el invierno de 2024 no se siente como una cuenta atrás acogedora hacia las fiestas; se siente como otra ronda de hojas de cálculo mentales y un miedo silencioso a los recibos domiciliados.
Un tendedero eléctrico no arregla calderas rotas ni elimina los costes fijos.
Se queda en ese espacio incómodo entre el confort y la supervivencia: una herramienta pequeña que te permite sentir que tienes un poco más de control sobre tus cuatro paredes.
A veces eso es lo que la gente compra en el pasillo central: no barras de metal y un enchufe, sino un pellizco de poder sobre la próxima factura.
Es fácil imaginar las escenas de la semana que viene.
Alguien con forro polar, mirando el folleto de Lidl junto a los congelados.
Una pareja asintiendo en silencio, ese gesto que significa: “Sí, esto nos va a ayudar a pasar enero”.
Este es el tipo de objeto que inicia conversaciones entre vecinos, aparece en grupos de WhatsApp y, sin hacer ruido, cambia la forma en que una calle entera atraviesa las noches de invierno.
| Punto clave | Detalle | Valor para el lector |
|---|---|---|
| Bajo coste de uso | Consume mucha menos energía que una secadora o poner la calefacción a tope | Ayuda a recortar la factura eléctrica de invierno sin renunciar a ropa seca y agradable |
| Calor dirigido | Calienta la ropa y un área pequeña, no toda la casa | Más control sobre cuándo y dónde gastas en calefacción |
| Concepto avalado por Martin Lewis | Encaja con el consejo experto de “calentar a la persona, no a la casa” | Tranquilidad: es una compra de invierno más inteligente, no solo una moda |
Preguntas frecuentes (FAQ)
- ¿De verdad el tendedero eléctrico de Lidl sale más barato que usar una secadora?
En la mayoría de casos, sí. Los tendederos eléctricos consumen mucha menos potencia que un ciclo típico de secadora, sobre todo si los usas en sesiones planificadas y con temporizador.- ¿Puede un tendedero eléctrico sustituir la calefacción central?
No. Es una herramienta de apoyo, no un sistema de calefacción completo. Puede templar un espacio pequeño y mantenerte más cómodo mientras secas ropa, pero no calentará una casa entera.- ¿Es seguro dejar un tendedero eléctrico encendido toda la noche?
En general, los expertos prefieren que los uses mientras estás despierto. Aplica el sentido común: sigue el manual, mantenlo lejos de ropa de cama y cortinas, y no cubras el enchufe ni el cable.- ¿Un tendedero eléctrico provoca humedad o condensación?
Puede hacerlo si la habitación no está ventilada. Abre un poco la ventana o combínalo con un deshumidificador para mantener la humedad bajo control.- ¿Cómo sé si la versión de Lidl merece la pena el día del lanzamiento?
Mira el precio, la potencia (vatios) y si incluye funda o funciones de plegado. Si es notablemente más barato que otras marcas con especificaciones similares y ahora dependes de radiadores o de una secadora, probablemente sea una inversión sólida para el invierno.
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!
Dejar un comentario