Doctors observaron que a sus glóbulos rojos les faltaba una molécula que se creía presente en prácticamente todo el mundo, lo que desencadenó una pista científica que ahora ha conducido a un nuevo sistema de grupos sanguíneos humanos reconocido oficialmente.
Un misterio médico que se negaba a desaparecer
A principios de la década de 1970, el personal de un banco de sangre del Reino Unido detectó algo extraño. Una analítica prenatal rutinaria arrojó resultados que sencillamente no encajaban en las tablas existentes.
A los glóbulos rojos de la mujer les faltaba un antígeno concreto -un marcador de superficie- que los expertos en transfusión esperaban ver en casi todas las personas. En aquel momento, no tenían forma de explicarlo.
El caso se archivó, se reexaminó y, con el tiempo, se convirtió discretamente en una leyenda entre especialistas. A lo largo de las décadas, aparecieron otros pacientes raros con el mismo marcador ausente, pero resultaba increíblemente difícil localizarlos, estudiarlos y compararlos.
La extraña muestra de 1972 se convirtió en el punto de partida de una investigación de 50 años sobre uno de los tipos de sangre más raros de la Tierra.
Solo con herramientas genéticas modernas y la colaboración internacional entre investigadores del Reino Unido e Israel se logró, por fin, abrir la cerradura del enigma en 2024.
Más allá de A, B, AB y O: un recordatorio de que la sangre es compleja
La mayoría de la gente solo piensa en los grupos sanguíneos en términos del sistema ABO y el factor Rh -el signo más o menos que aparece en las tarjetas de donante-.
En la práctica médica, eso es solo el principio.
Los glóbulos rojos transportan decenas de antígenos distintos formados por proteínas y azúcares incrustados en su membrana externa. Cada conjunto de antígenos relacionados forma lo que los especialistas denominan un sistema de grupo sanguíneo.
- ABO: el sistema más conocido, basado en los antígenos A y B
- Rh: incluye el antígeno D, que determina el signo + o –
- Docenas de sistemas más raros: como Kell, Duffy, MNS y el recientemente descrito grupo Er
Estas diminutas moléculas importan porque el sistema inmunitario las comprueba como si fueran carnés de identidad. Si una célula transfundida lleva marcadores que el receptor no reconoce, los anticuerpos pueden atacar esas células.
Las consecuencias van desde reacciones leves hasta una destrucción de glóbulos rojos potencialmente mortal.
Incluso un antígeno muy raro puede provocar reacciones peligrosas si la incompatibilidad se da en el paciente equivocado en el momento equivocado.
El antígeno ausente: AnWj y el nacimiento del grupo sanguíneo MAL
La pieza clave de esta historia es un marcador de superficie llamado AnWj. Durante décadas, las pruebas sugerían que más del 99,9% de las personas lo presentan en sus glóbulos rojos.
La paciente de 1972 no lo tenía, y tampoco un número ínfimo de otras personas identificadas mucho más tarde.
Al recopilar casos gradualmente y aplicar secuenciación genética, el equipo de investigación pudo vincular AnWj con una proteína específica llamada MAL, que se sitúa en las membranas celulares.
Como el antígeno depende de esta proteína, el sistema de grupo sanguíneo recién reconocido ha recibido el nombre de sistema MAL.
¿Qué hace que la sangre MAL-negativa sea tan inusual?
MAL es una proteína pequeña pero funcionalmente importante. Ayuda a organizar y estabilizar la membrana de los glóbulos rojos y de otras células, y desempeña un papel en cómo se mueven sustancias a través de esa membrana.
En las personas que heredan versiones mutadas del gen MAL de ambos progenitores, la proteína se altera y el antígeno AnWj no aparece en sus glóbulos rojos. A estas personas se las describe como AnWj-negativas o MAL-negativas.
Los investigadores destacaron varios hallazgos llamativos:
- Todas las personas AnWj-negativas de origen hereditario del estudio presentaban la misma mutación del gen MAL.
- En el grupo estudiado no se vinculó ninguna enfermedad evidente directamente a esta mutación.
- Algunos pacientes carecían de AnWj sin tener la mutación en absoluto.
Este último punto fue especialmente intrigante. En tres pacientes, el antígeno parecía estar suprimido por un trastorno hematológico subyacente, no por un cambio genético permanente.
El grupo sanguíneo MAL puede originarse por mutaciones heredadas o por supresión del antígeno AnWj relacionada con una enfermedad, con implicaciones clínicas muy distintas.
Décadas de trabajo para demostrar una sola proteína diminuta
Confirmar que MAL era el verdadero “hogar” del antígeno AnWj llevó años de experimentación cuidadosa.
MAL es pequeña y no especialmente abundante, lo que dificulta su estudio. Los investigadores tuvieron que emplear varias estrategias en paralelo -incluyendo análisis genético, estudios de proteínas y pruebas basadas en células-.
El paso crucial llegó cuando introdujeron un gen MAL normal en células de laboratorio que originalmente carecían de AnWj. Una vez presente el gen, esas células comenzaron a mostrar el antígeno en su superficie.
Ese experimento demostró causa y efecto: MAL es necesaria para que aparezca AnWj.
Los investigadores también observaron que los recién nacidos no muestran el antígeno AnWj de inmediato. Solo aparece poco después del nacimiento, lo que sugiere que el sistema MAL madura en la primera infancia y no durante la vida fetal.
Por qué este grupo sanguíneo poco conocido importa en la vida real
Las personas MAL-negativas son extraordinariamente raras. La mayoría de los clínicos nunca tratarán a una de forma consciente. Sin embargo, para quienes se ven afectados, lo que está en juego puede ser elevado.
Si un paciente MAL-negativo recibe sangre de un donante MAL-positivo, su sistema inmunitario puede reconocer AnWj como extraño y atacar las células transfundidas. Esa reacción puede desencadenar fiebre, dolor, daño renal y, en casos graves, la muerte.
El embarazo añade otra capa. Si una madre MAL-negativa gesta un feto MAL-positivo, puede formar anticuerpos contra AnWj. Estos anticuerpos maternos pueden atravesar la placenta y dañar los glóbulos rojos del bebé, provocando potencialmente anemia o ictericia neonatal.
Saber que un paciente es MAL-negativo da a los servicios de transfusión la oportunidad de conseguir sangre compatible y prevenir reacciones antes de que empiecen.
Hasta ahora, muchas de esas reacciones podrían haber sido misteriosas o etiquetadas erróneamente como “inexplicables”, porque AnWj no estaba oficialmente vinculado a un sistema de grupo sanguíneo definido.
Nuevas pruebas, nuevas advertencias
Con el sistema MAL reconocido formalmente y su base genética cartografiada, los laboratorios pueden empezar a:
- Cribar a pacientes con reacciones transfusionales inusuales en busca de variantes del gen MAL
- Distinguir el estado MAL-negativo hereditario de la pérdida del antígeno causada por enfermedad
- Señalar a pacientes que podrían tener trastornos hematológicos subyacentes que supriman AnWj
Este último punto importa porque la supresión del antígeno puede actuar como una señal de alarma de otras afecciones. Si AnWj desaparece sin una mutación en MAL, los médicos pueden buscar problemas de médula ósea, trastornos inmunitarios u otras causas que afecten a la producción de glóbulos rojos.
Cómo encaja MAL junto a otros grupos sanguíneos raros
El sistema MAL se suma a una lista creciente de sistemas de grupos sanguíneos poco conocidos pero clínicamente relevantes descritos en los últimos años.
En 2022, investigadores describieron el sistema Er, otro grupo muy raro encontrado en solo un puñado de personas en todo el mundo. La medicina transfusional se está llenando cada vez más de estas categorías de nicho, cada una afectando a una fracción diminuta de la población.
Para los bancos de sangre, esto crea un reto logístico. Deben equilibrar las reservas rutinarias para tipos comunes con un registro meticuloso de donantes raros que podrían ser compatibles y salvar la vida de pacientes igualmente raros.
| Sistema de grupo sanguíneo | Frecuencia | Problema clínico clave |
|---|---|---|
| ABO | Muy común | Compatibilidad principal en transfusión; reacciones graves inmediatas |
| Rh (D) | Muy común | Enfermedad hemolítica del recién nacido; reacciones transfusionales |
| Er | Extremadamente raro | Diana de anticuerpos específicos en pacientes sensibles |
| MAL (AnWj) | Extremadamente raro | Riesgo de reacciones en receptores MAL-negativos, complicaciones en el embarazo |
Términos clave y cómo se relacionan con tu grupo sanguíneo
Para los no especialistas, la jerga puede resultar densa. Algunos conceptos ayudan a entender qué significa realmente la historia de MAL.
Antígeno: Estructura -a menudo una proteína o un azúcar- en la superficie de una célula que el sistema inmunitario puede reconocer. En la tipificación sanguínea, los antígenos actúan como “etiquetas” en los glóbulos rojos.
Anticuerpo: Proteína con forma de Y producida por células inmunitarias que se une a un antígeno específico. Si las células transfundidas llevan un antígeno extraño, los anticuerpos pueden adherirse a ellas y marcarlas para su destrucción.
Sistema de grupo sanguíneo: Familia de antígenos relacionados controlada por un solo gen o por un conjunto de genes estrechamente vinculados. ABO es un sistema; MAL es otro.
Cuando lees que un grupo sanguíneo es “raro”, rara vez afecta a los donantes habituales. La mayoría de las transfusiones hospitalarias estándar emparejan los tipos ABO y Rh, lo que elimina los mayores peligros. Los sistemas raros entran más en juego en pacientes con historiales médicos complejos, múltiples transfusiones o reacciones inexplicables.
¿Cómo podría afectar esto a los pacientes en el futuro?
Para la mayoría de las personas, el sistema MAL seguirá siendo una nota fascinante más que una preocupación cotidiana. Las revisiones rutinarias no empezarán de repente a incluir la tipificación MAL.
El impacto se notará principalmente en centros especializados, donde se realiza tipificación sanguínea detallada para pacientes con:
- Enfermedades crónicas que requieren transfusiones repetidas
- Antecedentes de reacciones transfusionales graves
- Embarazos complejos con anemia fetal o neonatal inexplicada
Con el tiempo, los servicios de sangre podrían crear pequeños registros de donantes MAL-negativos, como ya hacen con otros tipos raros. Para los pocos pacientes que encajen en este perfil, esa red podría ser la diferencia entre una transfusión de urgencia arriesgada y una transfusión segura y planificada.
Esta historia también ilustra cómo un único resultado desconcertante en un laboratorio puede cambiar la práctica médica décadas después. Aquella muestra de sangre de 1972 no solo confundió a un técnico; abrió silenciosamente una línea de investigación que ahora ofrece a algunos de los pacientes más raros de la Tierra una mejor oportunidad cuando más necesitan sangre.
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